¿Ha notado alguna vez que cuando va a una revisión oftalmológica le ponen gotas en los ojos para dilatarlos? ¿Sabe por qué?
En este artículo, le explicaremos por qué se dilatan los ojos en las revisiones oftalmológicas. Esta información le ayudará a comprender mejor el proceso y le hará sentir más confianza en su próxima visita al oftalmólogo.
¡Vamos allá!
¿Qué es exactamente la pupila?
La pupila, también conocida como la «niña del ojo», es un orificio de color negro situado en el centro del iris, la parte del ojo que le da el color.
Además, es una abertura dilatable y contráctil que, como el diafragma de una cámara, regula la cantidad de luz que entra en el globo ocular.
¿Y sabía qué? Dos músculos controlan el tamaño de la pupila: el esfínter pupilar, que la cierra, y el dilatador pupilar, que la abre.
¿Cuál es la causa de la dilatación de la pupila?
La pupila se dilata y se contrae de forma natural en condiciones normales. Durante una visita oftalmológica, con frecuencia se administra un fármaco en forma de gotas, llamado colirio, para provocar la dilatación de la pupila, también conocida como midriasis.
Así, de esta forma, utilizando una lámpara de hendidura y un oftalmoscopio, ambos con una fuente de luz y lentes de aumento, se puede realizar un examen completo y detallado de la retina y de otros elementos del interior del ojo que no pueden verse de ninguna otra forma.
¡Pero esto no es todo! Cuando se examina un ojo sin dilatar las pupilas, podemos ver los párpados, la conjuntiva, la córnea, el iris, el cristalino, etc. Pero las estructuras situadas detrás de la pupila, como la retina, sólo pueden verse de forma limitada, en su parte central, y no en su totalidad.
En consecuencia, para diagnosticar diversas enfermedades oculares, como la retinopatía diabética, las oclusiones vasculares retinianas, la degeneración macular asociada a la edad y muchas otras anomalías, es necesario realizar un examen del fondo de ojo con la pupila dilatada.
Ocasionalmente, el oftalmólogo debe dilatar las pupilas para medir con precisión los errores de refracción (como la hipermetropía) y determinar la necesidad y la potencia de las lentes oftálmicas, especialmente en niños y pacientes jóvenes.
Para ello, se utiliza un colirio que relaja y paraliza los músculos responsables de la acomodación, es decir, los que nos permiten enfocar en condiciones normales, además de dilatar la pupila.
¿Qué gotas se utilizan para dilatar las pupilas?
Para conseguir una pupila dilatada, el oftalmólogo debe administrar un colirio, que tarda entre 15 y 30 minutos en hacer efecto.
La tropicamida, la fenilefrina y el ciclopentolato son los colirios midriáticos más utilizados en las consultas oftalmológicas. Su efecto puede durar entre 4 y 24 horas, dependiendo del tipo de gota y de la susceptibilidad del paciente.

Además, es un procedimiento totalmente indoloro, con sólo un ligero picor que desaparece en segundos.
¿Cómo se utilizan?
El oftalmólogo siempre utiliza gotas dilatadoras de la pupila, y su uso viene determinado por las características del paciente.
Por ejemplo, si se trata de un niño o un adulto, o el tipo de prueba a realizar. Dependiendo de las circunstancias, se utilizará un mayor o menor número de gotas dilatadoras.
A continuación, le mencionaremos algunas pasos que se realizan a la hora de utilizar este tipo de gotas:
- Se suelen utilizar tres veces en cada ojo.
- Cada gota debe aplicarse a intervalos de 5 a 10 minutos.
- Suelen recetarse dosis más pequeñas a los niños menores de seis meses.
- Puede ser necesaria una dosis mayor para pacientes con ojos oscuros.
¿Cuánto dura la dilatación pupilar con gotas?
Depende de la situación y de cada persona. Sin embargo, en la mayoría de los casos, se espera que la dilatación pupilar con gotas dure:
- En adultos, entre 3 y 4 horas.
- En los niños, puede oscilar entre 8 y 24 horas.
Cuando se utilizan gotas para dilatar la pupila, el médico debe informarnos de la duración aproximada de sus efectos, así como de las limitaciones y precauciones que deben tomarse hasta que sus efectos desaparezcan por completo.
¿Qué ocurre exactamente durante un examen ocular con dilatación de pupila?
El examen se realiza en varios pasos, entre las que destacaremos los siguientes:
- Una prueba de agudeza visual: para determinar lo bien que ve. El médico le hará leer letras de cerca y de lejos.
- Una prueba de campo visual: para evaluar su visión periférica (lateral). Su médico evaluará su capacidad para ver objetos en la periferia de su visión sin mover los ojos.
- Una prueba de la función muscular ocular: para detectar problemas en los músculos que rodean los ojos. El doctor moverá un objeto y le pedirá que mantenga la vista en él.
- Una prueba de respuesta pupilar: para determinar cuánta luz entra en sus ojos. El médico le iluminará los ojos con una pequeña linterna para ver cómo reaccionan las pupilas a la luz.
- La tonometría: sirve para determinar la presión ocular. El doctor le insuflará aire rápidamente en el ojo con una máquina o le tocará suavemente el ojo con un instrumento especial. No se preocupe, no le hará daño.
- La dilatación: se utiliza para detectar problemas en el interior del ojo. El médico te recetará unas gotas para dilatar (agrandar) la pupila, de esta forma, podrá mirar dentro del ojo.
En función de sus necesidades, el oftalmólogo puede recomendarle otras pruebas.
Dilatar los ojos es una forma segura y eficaz de ver los órganos visuales de una persona con mayor claridad; esta práctica ayuda a que los médicos detecten patologías oculares que de otro modo podrían pasar desapercibidas.
Por ello, se suelen dilatar los ojos durante una revisión oftalmológica, ya que es una forma de prevenir el deterioro de la vista y ayuda a mantener una buena salud ocular.
¡Y hasta aquí el artículo! Esperamos que ahora tenga una mejor comprensión de por qué los oftalmólogos dilatan los ojos de sus pacientes durante una revisión.